jueves, 28 de agosto de 2008

San Agustín


Hoy es San Agustín, qué mejor día para iniciar la escritura y empezar curso.


Hoy despierta florido para celebrar el aniversario de su muerte y porque el barrio quiere divertirse y el Ayuntamiento lo apoya.
San Agustín, como manda su iconografía, aparece vestido de obispo con su mitra y su báculo (que por cierto, ha desaparecido) pero le falta el corazón inflamado que exalta su amor a Dios. Y no me extraña, porque ante la vista que tiene que sufrir desde su hornacina situada en otro edificio doblemente fantasma, no está para muchos amores.



En cualquier caso, acercaos a la fiesta del barrio y mientras tomáis un vino escuchando alguna charanga, fijaos en la mirada del pobre San Agustín; no puede más, está hasta los cojones de las instituciones.

2 comentarios:

manuel dijo...

Si quieres ser grande, comienza por ser pequeño; si quieres construir un edificio que llegue hasta el cielo, piensa primero en poner el fundamento de la humildad. Cuanto mayor sea la mole que se trate de levantar y la altura del edificio, tanto más hondo hay que cavar el cimiento. Y mientras el edificio que se construye se eleva hacia lo alto, el que cava el cimiento se abaja hasta lo más profundo. El edificio antes de subir se humilla, y su cúspide se erige después de la humillación.

San Agustín

Coti dijo...

Amen¡¡¡ Hermano Javier.