
Este arquitecto peruano, que viaja más que la estatua de Sagasta (dicho logroñés), nos mantiene informados de sus viajes y de sus reflexiones sobre la arquitectura que va viendo. Los mismo está en Berlín que Seúl que Dubai, que Méjico u Holanda, China o Japón. Desconozco si va financiado por alguna Universidad o se abastece de los links de su blog; el caso es que siempre son lugares interesantes los que nos muestra, para bien o para mal de la arquitectura y sus creadores. Su esfuerzo en relatarnos la historia del lugar, antecendentes arquitectónicos y su singular forma sincera de acercarse a los edificios, son dignos de felicitación. Se necesita tener quince minutos de concentración para leer sus posts, pues su exhaustiva información y documentación gráfica siempre son amplias, agradeciéndose especialmente la inserción de plantas, alzados, etc. Echamos de menos algún dibujillo suyo, de moleskine.
Y como en una de sus últimas entradas hablaba del Santuario de Jongmyo en Seúl, hilando, quiero felicitarlo desde mi Santblogral haciéndole publicidad de su moleskine viajero para que tenga más lectores y nos siga informando en directo.
