miércoles, 11 de marzo de 2009

San Tiralíneas de Gel

Mi amigo y sin embargo fotógrafo de prensa, me acusaba el otro día en un comentario que me hacía en el martirio de Santa Yolanda de haberle birlado la foto. Y es cierto; me confieso culpable, ni tan siquiera le cité. En ese mismo post, otro santo lector afirmaba que en Internet no se birla nada, se toma prestado, lo cual rebaja el pecadillo a leve. Con tres posts nuestros o tres aves marinas, redimido.
Y después por supuesto, volver a pecar. Eso sí citando su procedencia, lo prometo por el beato.
Así que tomo prestada esta foto del futuro carril bici de Juan Díez del Corral.
A mí, los Maristas ya me lo contaron de pequeño (no todo iba a ser rezar) que dos puntos definían una recta.
(Hoy he conseguido que podáis ver en grande la foto)
He marcado sobre la foto y en verde los dos puntos de tangencia sobre los que se define el bordillo límite del carril bici, el cual parece desde esta perspectiva que efectivamente, es una recta. Y si miramos arriba de la foto, dentro de la tercera elipse verde, la tangencia del tercer alcorque nos confirma que éstos están alineados, puesto que eran los árboles preexistentes a la remodelación de la Glorieta los que claramente estaban ya ordenados y no dejaban margen al error. Sin embargo, si nos fijamos lo que he remarcado dentro de las elipses rojas, nos da toda un lección de falta de geometría propia de novatos y/o una mala empresa contratista.
Seguiremos de cerca la evolución de esta obra bicicletera (¿cómo rematarán los adoquines contra el bordillo?) que sin querer saca los colores a otra, que no contenta con haber desertizado de uso la Glorieta desde su remodelación hace ya un puñado de años, ahora nos ofende o nos confirma su torpeza con esa falta de tiralíneas.
Por cierto, si se observa lo remarcado dentro de la línea naranja, los ciclistas que vayan dirección Ayuntamiento, tendrán que comprarse sillines de gel. Este carril estará lleno de tapas de arquetas.

miércoles, 4 de marzo de 2009

San Beato Marcelino Champagnat

Ya, ya sé que santo es más que beato, que yo soy de los tontos que hice la mili y me chupé doce añitos en Maristas y aquello del escalafón me lo sé. Pero para mí, este santo reciente (canonizado en el año 1999 por Juan Pablo II) siempre será el beato Marcelino Champagnat, fundador de los HHMM, como bien nos lo grabaron en nuestro cerebro y bordado en las batas sus hermanos sucesores. Y por eso no puedo ahora de buenas a primeras quitarle el beato aunque sea para ascenderle.
Tenía un retrato enmarcado en todas las aulas del edificio de Calvo Sotelo 40, muy cerca del retrato también enmarcado de Franco (en mis últimos tres cursos, se sustituyó por uno de Juan Carlos I muy jovencito y con cara de susto, por cierto).
A mí el beato, me caía bien. Primero porque siempre estaba sonriendo giocondamente, después porque siempre nos contaban sus buenas obras con los niños, con los que hizo practicar la disciplina preventiva y prohibió todo castigo físico (¿?), para educar hay que amar, decía. Y no me generaba temor porque desde el retrato parecía difícil que nos pudiera dar con una caña de tres metros, tirarnos una chasca de madera a la cabeza, nos elevase del suelo por las patillas o que nos atizara en las corbas con una regla de madera de 50 cm de longitud. Y tercero, y sobre todo, porque siempre pensé que era pariente de Mortadelo, ya que usaban el mismo tipo de lazada al cuello y negra sotana con los pantalones adivinándoseles por debajo.


En mi anterior entrada, Santo Stock, hacía alusión entre otras tipologías a la de estado en ruina debido a la avaricia de los especuladores como es el caso de Maristas, cuya imagen actual y me temo que va a durar un buen rato, es lamentable, imperdonable, cabreante y mil adjetivos peyorativos más. Ya hablé hace tiempo de Maristas en elhAll 73, volviéndome a preguntar con qué derecho especularon con nuestra memoria, aumentado ahora hasta la ofensa, la imagen de desolación con la que nos escupe a la vista y al espíritu su estado actual.
Y vuelvo a preguntar a todos los niños que nos fotografiamos año tras año en aquella arquitectura, ¿no vamos a hacer nada?, ¿no vamos a decir nada?. Esto es memoria histórica de la ciudad y tendrán que hacer algo, tirarlo, construirlo, reconstruirlo, rehabilitarlo, reformarlo, legalizarlo, especularlo, pelotacearlo o lo que sea, todo menos dejarlo en ese estado de sufrimiento, de martirio intemporal. Ya lo asumí, murió, pero por el beato, hay que acabar con tan disparatado sufrimiento.



Pero el recochineo de la maldad del torturador, es la frialdad con que ha dejado tuerto de su único ojo al edificio de Agapito, arrancándole aquel reloj que nos dio minuto a minuto la vida durante aquellos largos doce años.

Y esto no se le puede hacer a ningún exalumno, y por supuesto, mucho menos al beato, el cual me sigue sonriendo, luego algo de razón tendré.

jueves, 26 de febrero de 2009

Santo Stock

Mapa del Stock-lón
Allá por diciembre de 2003 escribí una carta en elhAll 76 titulada daños colaterales en la que denunciaba el uso que se le estaba dando al paseo del Espolón con montajes como aquella pista de hielo.
El año pasado ya invadió el paseo la feria Logrostock, y debió ser tan rotundo el éxito, que se repite en estos días una nueva edición. Entre aquel éxito (y seguro que éste) y la indignación que me produce ver durante tres semanas patas arriba el citado paseo, debe ocurrir algo que debo meditar en blogz alta.
En San Mies precisamente alababa la exquisitez de algún encargado de montar la exposición itinerante de Manolo Valdés.
Cruzar estas dos semanas de montaje y otra más de desmontaje el Espolón produce auténtica desazón a este humilde creyente del habitar de dios en el detalle, como bien explicaba en el post miesino.
Este Expo-lón (ya parece en firme que estamos ante un nuevo descampado ferial) o Ex-polón (porque es evidente que ha perdido todo su sentido de ágora) ya está absorbido por el idiota mundo del parque temático, mundo Disney, globalización o como lo queramos llamar (claro, que peor lo tienen los maños con su Las Veganegros).
Y me pregunto.
Por qué tiene que ubicarse un mercadillo en el Espolón? De siempre los mercadillos se han colocado en descampados próximos a las ciudades, en superficies de aparcamientos de estadios de fútbol o similares, salvo el rastro y algún otro.
Por qué un mercadillo tiene que ocupar-invadir el centro más representativo de la ciudad durante tres semanas? De siempre, los mercadillos se montan a las 6 de la mañana y para la hora de comer no queda más que la basura generada.
Por qué los comerciantes tienen que vendernos todo su stockaje en el Espolón? No era más fácil montar una campaña que durara tres semanas de "derribos Arias" cada uno en su tienda? Esto favorecería conocer la ciudad, pasearla, y el negocio sería el mismo. Así se hace con el festival de la tapa y el crianza, que además de cogerla, haces ciudad.
Acabarán los de los bares haciendo su pincho-stock? No os riais, en Burgos ya lo hacen. En la Plaza Mayor!
Podremos los arquitectos montar nuestro proyecto-stock? Con la de proyectos truncados que tenemos en los cajones, llenamos una feria de éstas.
Para que sirve el recinto ferial de Albelda?
Quién se forra con todo esto? Lo imagino.
Cuántos votos se consiguen? Ni idea, pero vaya sacrificio el que debe hacer la ciudad.
Cuántas tonterías vamos a leer en los periódicos? Muchas.
Quién lo paga? Lo sé, nosotros.
Quién lo sufre? Yo desde luego y durante tres semanas.
Qué hay del gusto, el detalle o la estética? Véase el reportaje fotográfico.
Qué educación genera? Pues por ejemplo, ésto.

Que hay que descargar? Pues se monta un carril carga-descarga inutilizando el mismo, en plena calle Miguel Villanueva. Con dos cojones.

O resulta que despúes de todo, ya que el éxito de público y negocio están asegurados y así nos lo confirmará la prensa, nos han hecho los políticos y especuladores a los ciudadanos tan adictos a tener la ciudad en obras (Juan Díez del Corral profundizaba hace años en el tema con los artículos la ciudad en obras y la ciudad sin obras) que nos metemos lo que sea, obras permanentes, obras paralizadas, obras de carril-bici, obras en ruinas por la avaricia de algunos (Maristas), etc, etc. Y como no nos basta con todo esto, también le pegamos a las obras efímeras en vena; Belén del Ayuntamiento, carpa de la Caixa en el Ayuntamiento, Logro-stock en el Espolón, en tan solo dos meses.
Nos debe ir la marcha.

Ya me diréis, pero a mí me parece que el caballo del general cada vez tiene más hinchados los huevos. Si cabe.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El martirio de Santa Yolanda

Hace dos años esta noticia publicada en La Rioja, prueba de amor, embelesada por la proximidad a San Valentín con ese empeño periodístico de enlazar chorradas, describía un estado de amor puro y público que rozaba el ridículo y desde luego producía gran vergüenza ajena, tanto el hecho como la noticia. Pasados dos años, la gran venganza, de la misma autora, pone a caldo al que antes trataba como ejemplo cupidil.
Pues bien, ahora mismo, y con el agravante de hacerlo por San Valentín, están torturando pura y públicamente a las yolandas, haciéndole todo tipo de perrerías; estiramientos de los cables libres de halogenuros, retorcimientos incruentos de las lámparas, punzadas penetrantes en la óptica, quemaduras con mayor número de vatios hasta conseguir diámetros y conos de apertura óptimos, haces deslumbrantes luminosos en los ojos y un sinfín de horrores más hasta que confiesen su culpabilidad.
Hemos pasado del sonrojo que provocaba aquel engolamiento al sonrojo que provoca el escarnio público. Tan sólo en dos años.
Y la pasta que nos está costando.
Lo vengo diciendo hace tiempo, las yolandas podían utilizarse, además de bien-mal-iluminar, para colgar de las patas y boca abajo a todos éstos. Igual hacían falta más yolandas.

viernes, 13 de febrero de 2009

miércoles, 11 de febrero de 2009

Santa Rectificación

Vaya cruz la cuesta de enero famosa! Ni un post! Pero como rectificar es de sabios y necesito autoánimos, posteo otra vez.

Hablando de rectificar, nuestro alcalde ha prometido un arreglo integral de la Gran Vía para dejar de meter pasta a degüello en continuo chapuzeo.
Y digo yo, puestos a rectificar, que rectifique la puñetera curva (eje retorcido del mal) en el más geométrico sentido de la expresión, porque si no lo hace mañana, lo tendrá que hacer pasado mañana, ya que el sentido común se acaba imponiendo (qué más quisiera creerme ésto)
De paso, que quite rotondas, farolas-cruces, palmeras, semáforos incoherentes, plazas escoñaviejas y mataniños, etc.
Gorgorito se puede quedar, que hace mucha gracia a chicos y grandes y da mucho juego para hacerse fotos con él.
Pues cuanto antes, mejor.

miércoles, 7 de enero de 2009

Reyes Magos

Baltasar, Melchor y Gaspar, posando antes de iniciar la instalación

Baltasar, Gaspar y Melchor en plena faena

Melchor, Gaspar y Baltasar, con la obra terminada
Las navidades son un auténtico maratón de celebraciones, saturación de festejos (paganos la mayoría) excesos gastronómicos y sobredosis de familia, niños, amigos, conocidos y desconocidos que por fin finalizaron ayer, día de Reyes.
Haciendo repaso y ordenando fotos de estas fechas entrañables, desde la tranquilidad e intimidad de mi estudio y en plena resaca, me quedo con el momento ilustrado con estas tres imágenes, las de Melchor, Gaspar y Baltasar en el Würth, durante una intervención artística organizada por el museo para formar junto a otros magos una instalación.
Y me quedo con él por tres razones. La primera obvia, eran nuestros reyecitos. La segunda porque el Würth, aunque en un principio pensé que iba a ser más creativo el taller, sin caer en tópicos navideños, se enrrolló muy bien con la actividad generando un excepcional momento de trabajo y pequeña reflexión, dotando de medios a los pequeños y muy entusiastamente llevado por las tres chicas würthianas, Carmen, Evelin (perdón si no se escribe así) y Eva. Y la tercera, que nos lo pasamos tan bien, que vuelvo a creer en los Reyes Magos.